martes, 27 de septiembre de 2011

DEVOLVENOS NUESTRA SEGURIDAD,
NUESTRA PLENITUD,
O ALGUIEN VA A TERMINAR
ENTERRADO.
Una pendiente infinita,
al hogar de las hojas que caen en otoño.
El ruido del colchon suavizando la caida
hoy vuelve a traer calma,
y 
aunque peligrosas sean las chispas,
hoy no veo ninguna.
Ni te veo a vos sentado
donde prometiste esperarme.
Hoy soy yo el que te espera.
Si vas a huir,
devolveme lo que es mio, 
o solo un pedazito.
No voy a pensar en hacer
ni mu,
cuando llegue a casa,
quizas escuche unos mantras,
fume y duerma.
Asi no siento el filo que te recuerda
por las noches.
No sos mas que un poeta frustrado, maldiciendo mientras recuerda; tes de invierno con una vieja iluminada, acompañados de esas oxidadas polcas en suenan en esos ´´bondi-telos´´. Caen las denuncias y no haces mas que mover el cuello, esperando arreglarlo todo. Primero arregla el auto, y recien despues, corre.
Entre las luces, depredador perdes tu preza, y atacas una roca. Con una furia de verdades, atestiguas ante este, pero te odian y mienten como la peste.
Donde los caminos se bifurcan, y no hay mas que esperar la guia, la proteccion. Acostado en un colchon de ojas voy a esperarte, el hoy, el ahora es donde estoy.
Revolves el fondo del mar, en busca de algun dia perdido.
Si las nubes son grises, y el cielo verde,
el piso celeste,
por mas que te cueste
cree.
   Mientras no abandones la isla, vamos a estar bien. Con las risas las frutas crecen, y logramos alimentarnos compartiendo.
   Veremos que hacer cuando sucumban, lo que hoy son, nuestros arapos.
   El agua esta fria, y solo vos sabes nadar. Comamos un coco y aprendamos a no volvernos locos.
   Y cuando la tormenta sacuda la palmera, y tu vista este perdida en el horizonte que supo ser tu hogar, seguro me acuerde de vos, gritandole a dios; GRACIAS.